7 pecados capitales del ahorro para el retiro:




1. Tener dinero en una Afore y no saberlo.


Existen 58.5 millones de cuentas Afore, de las cuales, casi 13 millones se encuentran bajo la categoría de “asignadas”, debido a que estos trabajadores no han elegido a su Afore. O sea, hay cerca de 13 millones de personas que no pueden recibir información de su Afore porque no se han registrado y es muy probable que muchas de ellas ni siquiera sepan que tienen una cuenta a su nombre, en la que ya están ahorrando para su retiro.






2. Tener tus ahorros debajo del colchón.


Guardar dinero bajo el colchón o en una alcancía, ¡puede hacerlo desaparecer! Una de las razones es que está demasiado a la mano y por lo tanto es fácil usarlo en cualquier “emergencia” aunque no sea tan necesario.

Otra, está más alcance de algún amante de lo ajeno que se lo puede llevar sin demasiada complicación.

Pero la razón económica es que aun cuando no te lo gastes y no te lo roben, estás dejando de ganar los rendimientos que tu dinero tendría si estuviera invertido. Además, estás perdiendo poder de compra. 100 pesos hoy, compran menos bienes que 100 pesos hace un año, debido a que hubo casi 4% de inflación durante el último año, así que es mejor ahorrarlo en alguna cuenta que te pague, al menos, la inflación.




3. No hacer aportaciones voluntarias (aunque sean chiquitas)


Las aportaciones obligatorias son insuficientes para mantener el nivel de vida que los trabajadores tienen mientras son laboralmente activos. Actualmente, si cotizas al IMSS, la aportación equivale al 6.5% de tu salario base de cotización. De eso, tu patrón aporta el 5.15%, tú aportas el 1.125% y el gobierno federal aporta el 0.225%. Así que, en realidad, sólo estás ahorrando el 1.125% de tu sueldo. ¿Qué te cuesta meterle un poquito más a tu yo del futuro? Aunque sea poquito, pero constante, tu ahorro voluntario puede hacer una gran diferencia en la pensión que recibirás cuando te retires.



4. "Pensar que falta mucho para que me retire"


Mientras más falte, más fácil será llegar a la meta. Imagínate que sigues pensando que falta mucho y llegas a los 55, con hijos a quienes les estás pagando estudios y tus gastos a mil y te das cuenta que, para poder jubilarte, en ese momento ya tendrías quizá que ahorrar el 70% de tu sueldo. Si lo prevés ahora, con ahorrar una pequeña fracción de tu sueldo será más que suficiente para alcanzar tus objetivos. Solicita asesoría en tu Afore para que puedas alcanzar el retiro que anhelas.




5. "No actualizar mis datos para recibir mi Estado de Cuenta"


Si no recibes tu estado de cuenta, te estás perdiendo de saber cuánto dinero tienes, cuánto has aportado tú y cuánto ha crecido trabajando por ti. Recibir tu estado de cuenta te permite visualizar más claramente con qué cuentas y cuánto te falta para tu objetivo, además, si deseas cambiar de Afore, porque consideras que otra tiene mejores servicios o te conviene más, necesitarás tu último estado de cuenta para realizar el trámite.

Si no sabes en qué Afore estás, marca el teléfono 13 28 5000, sin costo para ti, desde cualquier lugar de la República, y con tu CURP o tu número de seguridad social, averígualo y llama a tu Afore para actualizar tu información.




6. Creer que no voy a necesitar ahorros para mi retiro.


Está bien, todos pensamos que en algún momento no tan lejano nos irá muy bien, tendremos una empresa próspera o un sueldazo y entonces no necesitaremos de lo poco o mucho que ahora podamos ahorrar en nuestra Afore, pero ¿y si no? ¿Qué pasa si llegamos a los 60 pensando que ya pronto vamos a dar en el clavo y hacernos millonarios? La forma más segura de hacerse de un patrimonio es ahorrando. No decimos que dejes a un lado tus sueños, lo que decimos es que siempre es bueno tener un plan “B”.




7. Dejar tu futuro a la suerte.


La suerte es para los que no pueden forjar su propio destino. Tú eres capaz de lograr lo que te propongas y lo mejor que puedes hacer por ti, es planear tu futuro y ahorrar para cuando llegues a la edad de retirarte. Así podrás sentirte orgullos@ de que todo será fruto de tu propio esfuerzo y no de la suerte o la casualidad y disfrutarás plenamente de esa etapa de tu vida, dedicando tu tiempo a lo que más te guste, sin estrés de trabajo ni problemas económicos.